La economía tardará al menos 3 años en recuperarse.

Por: Redacción | Jueves 10 de septiembre del 2020

Según la calificadora es poco probable que México obtenga una nota basura para el próximo semestre de 2021.

Hace un par de días se presentó el presupuesto planteado por la secretaría de Hacienda para 2021 puede implicar un impacto en las finanzas públicas debido a las medidas de austeridad que contempla, advirtió Moody’s.

“El crecimiento económico será más bajo de lo que era antes y si bien estamos esperando un rebote de 3.7% para el próximo año, este es más bien aritmético, por el nivel de PIB que teníamos en 2019. No estamos pronosticando que se recupere en los próximos tres años, hasta 2023, esto es una diferencia muy marcada con otros países, que tendrán una recuperación lenta pero no tan lenta como en el caso de México”, explicó Ariane Ortiz-Bollin, analista soberana para México en Moody’s.

La agencia detalla, con un menor crecimiento el gobierno obtiene menos ingresos y eso implica retos para las finanzas públicas

“La deuda va a aumentar por la mayor carga de interés, porque sí se está contratando más deuda, por la depreciación del tipo de cambio y por el apoyo sustancial y recurrente que se otorga a Pemex, que seguirá siendo un elemento importante en las finanzas públicas”.

Según Moody’s prevé que la economía tendrá una caída de 10% en 2020 y un rebote de 3.7% en 2021, un pronóstico menos optimista que la caída de 8% y rebote de 4.6% planteado por Hacienda en el paquete económico para 2021.

El país se encuentra con una calificación BAA1 con perspectiva negativa además el riesgo de perder grado de inversión bajo.

“Creemos que el gobierno tiene la intención de transmitir confianza a los mercados pero si los supuestos que están detrás de los números no son tan creíbles o son muy optimistas; y, si la manera en que se llega a los números es con medidas que son de corto plazo o que no se pueden repetir en el futuro, ahí tenemos cuestionamientos sobre la sosteniblidad de las políticas públicas que se ponen sobre la mesa”.

Ariane Ortiz-Bollin explicó que la decisión de un ajuste de calificación se tomaría en el primer semestre de 2021, cuando la calificadora pueda tener información sobre el desempeño de la economía y las finanzas al cierre de 2020 y cuando se evalúe el panorama para 2021.