¿Sigues estancado? Prueba la bondad.

Martes 19 de septiembre del 2017

No necesitas buscar lejos para encontrar gente grosera.

“No necesitas tener mucha experiencia para ser intimidado, acosado, o menospreciado por las personas que piensan diferente a ti.”

Ya sea acerca  de religión, política o del equipo rival en el deporte, opinas diferente que otras personas. Tus opiniones, como las de los demás, cambian con el tiempo y las circunstancias.

Es fácil pensar sobre el desacuerdo como una proposición de ganar o perder — si no puedes convencer a la otra persona de que está mal y tu estas bien entonces pierdes.

Pero eso no es muy probable que suceda. Así que es muy probable que pierdas la mayoría del tiempo.

No es muy común que puedas cambiar las creencias personales de otras personas que han desarrollado con el tiempo y con experiencias personales únicas.

Y enojarte al respecto y menospreciar a las personas que no piensan igual que tu solo te convierte en un peleonero. (Y nadie como un peleonero.)

Ponerte gritón y enojado no es una estrategia efectiva para ganarte corazones y mentes.

Pero la bondad es una buena estrategia.

Cuando gran parte de tu mundo involucra a gente señalándote, gritándote, y presionándote a ceder, rendirte y dejar las cosas ir, tu bondad transforma ese caos en tranquilidad y la renovada determinación.

No toma mucho. Una sonrisa. Una palabra de bondad. Una pausa reflexiva.

Cuando te has dado por vencido en tu camino para ir hacia adelante tal vez tu plan no debe ser el combate, pero la compasión.

Menos conquista, más bondad.

 

 

 

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