El caso de ser un poco más honesto en los negocios.

Domingo 01 de octubre del 2017

En las ventas y en el marketing, es fácil dejar atrás la honestidad. Aceptamos la hipérbole con entusiasmo y a menudo descuento "mentiras piadosas" en el sentido de ser bueno, pero inexacto.

 

 

Hay un caso en el ser honesto.

No emocionalmente gravoso.  No gráficamente inapropiado. No parcial u ofensivo. Solo honesto.

“No somos buenos en todo, pero en un pedazo del universo parecemos ser increíblemente asombrosos.”- ¿Qué hay de malo en decir eso?

¿Qué hay de malo en ser vulnerable para destacar tus fuerzas y admitir que tal vez no eres la mejor opción?

En la carrera de ratas de crecer los ingresos y de "impulsar la línea de fondo" es natural que pierda la noción de las consecuencias a largo plazo de creer tus propias mentiras.

Piensa que no tienes defectos.

Piensa que puedes hacer todo y cualquier cosa y ser el mejor todo el tiempo.

Los clientes no quieren mentiras. Ellos quieren creer que están tomando la mejor decisión al elegirte.

“Así que pasa menos tiempo escondiendo la verdad y más tiempo enfocándote en la verdad de cuando eres asombroso.”

Tendrás mejores resultados. Pasaras menos tiempo persiguiendo ideales que pasan a ser inalcanzables.

Y terminaras con clientes más felices.

 

 

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