Lovemarks: Locas historias de pasión.. entre tú y tu marca

Lunes 07 de marzo del 2016

aunque lo niegues

¿A quién no le gustan las historias de amor? Más si terminan en la cama. Y no es cosa de hombres o mujeres la verdad es que cada uno percibimos el amor de manera distinta, a unos nos tocan una fibra emocional con el amor apache, otros se acuerdan de la película de buenos muchachos y se conmueven.
Otras necesitamos un litro de helado y ver películas como El diario de Bridget Jones veinte veces, (incluso la veo sin la nieve). 

El amor es intrincado y muy difícil de definir. Lo que si es que el amor es como el internet, porque puede conectar a dos personas totalmente distintas a través de una fibra delgada pero fuerte. Y ¿Qué tiene que ver esto con los lovemark? Lo tiene que ver todo.

Te contare algunas historias. De entre Pepsi y Coca-Cola, toda la vida le fui fiel a la Coca Cola.  Incluso aunque ya he dejado a un lado mi consumo de refrescos, odio los lugares donde solo venden refrescos Pepsi. La Coca Cola me gustaba más por su sabor, porque la marca para mi tenía una identidad con la que me identificaba, sus colores rojos me parecen llenos de energía y de originalidad, y para mí la marca proyectaba ser la mejor. Si la marca fuese una persona yo me la imagino como un James Bond (uno guapo como Sean Connery en sus tiempos mozos) divertido pero serio, elegante, pleno y confiado. Lo mejor de este James Bond, es que no solamente él me agrada a mí, yo también le agrado a él, y hay interconexión  ¿Qué cosas no?

Es extraño, por que aunque ahora prefiero beber agua mineral, cuando se trata de elegir entre Pepsi y Coca-Cola, elijo Coca-Cola por los viejos tiempos, es como cuando te acuerdas de aquel viejo amor, y sientes las chispas en el estomago y crees tener 15 años de nuevo. Entonces le das un trago al refresco y es como si Sean Connery (el guapo Sean de James Bond) te estuviera besando.. No, en serio la cosa no es tan asi, lo que si es cierto, es que la fidelidad hacia la marca persiste. 

Por otro lado entre adidas y nike las dos me gustan, de la primera evoco lo clásica que me parece, de la otra me encanta el espíritu joven de querer comerse el mundo con su “just do it”.  Las dos las compraría. Como lovemark me identifico con las marcas, pero más allá de esto, creo que ellas se identifican conmigo. Es como llenar esa necesidad de Maslow, de ser parte de algo. Y entonces vez a otras personas que como tú, también prefieren Coca-Cola o Nike y entonces piensas: ¡Oh tenemos esto en común! y también conectas con esas otras personas.

En realidad todo esto es muy parecido a lo que nos dice Seth Godin con sus tribus, (que para mí la verdad, él es mi chosenone). Así que ¿con que te quedas de toda esta historia?
 
Tu mejor estrategia ahora es que tu marca o tu personal branding estén impregnadas con tu filosofía: ¿Qué proyectas? Y ¿Qué quieres proyectar?

¿Cuál es tu mas loca historia de pasión, por una marca?

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