Valores, labores: Jeff Bezos y la crítica al capitalismo desenfrenado

Viernes 22 de mayo del 2020

Sin duda es evidente la importancia del comercio electrónico en estos tiempos de pandemia: las personas, al reducir el contacto humano, dependemos cada vez más de la tecnología. Esto ha sido el fin y el comienzo de muchas empresas, mientras que para otras más visionarias ha significado un crecimiento inusitado. Sin embargo, esta plusvalía llevaba un riesgo, el cual ahora paga Jeff Bezos, director general y creador de Amazon, y gracias a lo cual el ojo crítico de occidente lo vigila de cerca. ¿Cuáles son estas consecuencias, pues, de maximizar la ganancia a costa del trabajo de los empleados?

La empresa norteamericana sumó casi 1,000,000 de trabajadores a sus filas para suplir la demanda que generó esta pandemia, lo cual cuenta como empleos directamente creados dentro de los EEUU, además de incontables oportunidades para emprendedores y comerciantes por todo el mundo. Sin embargo, esto no solo incremento la mano de obra disponible para Amazon, sino que multiplicó la visibilidad y gravedad de múltiples protestas sobre la seguridad en sus muchos puntos de mercancía y almacenes, así como la muerte de un número significativo de sus empleados.

Amazon ha sufrido, predominantemente, huelgas y críticas en por la inseguridad existente en muchas de sus instalaciones, así como para exigir el pago de primas de peligrosidad por trabajar en estas instalaciones, las cuales son ahora más relevantes ahora que no sólo existe inseguridad física, sino higiénica en relación al COVID-19. Por otro lado, es importante señalar que mientras estas protestas toman lugar, la empresa ha sido acusada de terminar contratos de personas por criticar a la empresa y a su dueño, Bezos. Aún a pesar de estas protestas, claro, el aumento de las acciones de Amazon dentro de la bolsa de valores ha hecho que la fortuna de Jeff Bezos, actualmente calculada en más de 140,000 millones de dólares, saliera disparada. “Es una minoría la que va a la huelga, pero el sentimiento representa a miles”, dijo Steve Smith, de la California Labor Federation.

Amazon, en respuesta a estos incidentes, subió la remuneración por hora a 15 dólares, más que el salario mínimo, así como efectuó pagos en función de primas de peligrosidad durante la pandemia. Estas medidas, sin embargo, fueron tildadas de insuficientes por los activistas, especialmente en el estado de California, uno donde el precio de vida es singularmente elevado.

Amazon ha respondido varias veces ante estas acusaciones, ya sea legal o económicamente. Aunque cada historia tiene dos puntos de vista, es indudable que el conflicto de intereses entre los empleados de Amazon y sus normas directivas revelan un problema subyacente más allá de la infraestructura de la compañía. Este problema, sin embargo, ocupa un debate en sí mismo para definirlo: ¿Están los empleados, un grupo selecto de éstos, exigiendo demasiado fuera de sus derechos esenciales o, al contrario, está la empresa reservando demasiados beneficios para sí misma?

Aunque es, ciertamente, una cuestión argüida con intensidad, existe un hecho irrefutable y sumamente importante para la consideración del interesado en el mundo empresarial, hecho que el analista Patrick Moorhead, de Moor Insights & Strategy, expresó con claridad:  Amazon está siendo más vigilada debido a su creciente influencia global y a la riqueza de Bezos. A consideración de Moorhead, el gigante empresarial “no se está beneficiando” de la crisis del infame coronavirus; además, en opinión del analista, se le debería reconocer a Bezos algunas de las 150 medidas tomadas durante esta situación global para asegurar el mejor trato a sus empleados y, en general, al mundo entero, como el proporcionar informática de alto rendimiento a los investigadores sobre el coronavirus.

-Ian Peña

Recomendado
Únete a la discusión